Frente a la tergiversacion de la historia reciente, a la dolorosa omision de las realidades que ninguna persona de buena fe puede ignorar es indispensable reafirmar que si se pretende llevar a cabo un relato justo y completo de esos sucesos, no puede omitirse la mencion de las sangrientas actividades desarrolladas por la subversion.
La ideologización en la educación se pone de manifiesto en los tres niveles del aprendizaje: primario, secundario y superior (terciario y/o universitario).
Para introducirnos en el conocimiento de esta realidad, es conveniente recordar una carta del lector Dr. Miguel M. Padilla titulada ‘La historia falsificada’, que se publicara en la página 22 de la edición 102 de “Tiempo Militar”:
“En una escuela (Liceo 11, Villa Urquiza) de la Capital Federal, el vigésimo tercer aniversario del pronunciamiento militar del 24 de marzo de 1976 -que destituyó un gobierno totalmente desprestigiado y en gran medida responsable del agravamiento de los sangrientos eventos iniciados bastante tiempo antes-, fue recordado mediante el dictado de clases referidas al afianzamiento de la democracia (ver el diario La Nación del 25 de marzo de 1999).
Muestra de lo que en ese momento sucedió son las siguientes: “Nos propusimos mantener la memoria, los chicos leyeron algunas de las torturas descriptas en el Nunca Más y no lo podían creer. Me preguntaban: ¿será cierto?” (María Rosa Ortíz, profesora de lenguas); “Otros chicos llegaron a conocer episodios de la dictadura gracias a las películas rodadas desde la restauración democrática y cuya emisión se reitera a menudo por la pantalla chica, como La Noche de los Lápices...”.
A modo de corolario, la noticia cita lo dicho por una alumna de 16 años de edad, en lenguaje algo rudimentario: “En ese momento estaba en el gobierno la presidente Isabelita. Vinieron dos milicos y la sacaron por subversivos. Se llevaban a cualquiera. No hicieron nada bueno. Los militares encima después tuvieron la suerte de caer presos y estar como duques”. ¿Hay algo para el asombro? ¿Podemos preguntarnos hoy las razones por las cuales la falaz evocación subversiva sigue viva en tantos jóvenes?
Frente a tamaña tergiversación de la historia reciente, a tan dolorosa omisión de las realidades que ninguna persona de buena fe puede ignorar, por hallarse prolijamente documentadas en escritos y medios audiovisuales y, sobre todo en la
memoria de las víctimas del terrorismo, es indispensable reafirmar que si se pretende llevar a cabo un relato justo y completo de esos sucesos, no se puede, sin sacrificio de la verdad histórica, por una parte, omitirse la mención de las
sangrientas actividades desarrolladas por la subversión -centenares de civiles, incluso mujeres y niños, militares y policías, asesinados- y por la otra, recordar que la contienda no se inició en marzo de 1976, como tan falsamente se aduce, sino varios años antes, y por lo menos cuando en febrero de 1975 la presidente, luego depuesta, firmó el Decreto 261/75 “S”, disponiendo la entrada en actividad del Ejército para “ejecutar las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos que actúan en Tucumán”.
Frente, pues, a tan desafortunadas actitudes, como las de las docentes de la escuela antes citada, pienso que transcurrido el paso de una entera generación de esas fechas, es necesario borrar de las evocaciones colectiva aquel doloroso capítulo de nuestra reciente historia, dejando que averigüen su pena quienes –de un modo o de otro- resultaron alcanzados por los dolorosos hechos acaecidos en ese entonces, y a la espera de que pueda construirse una relación objetiva y sincera de ese período.
En los últimos años de la educación primaria y durante todo el desarrollo de la secundaria, previa escalada para la universidad, los libros juegan un papel importante en la cadena establecida de aprendizaje y proporción de conocimientos.
A posteriori, trascribimos algunos de los conceptos que en referencia a los gobiernos militares presenta el material bibliográfico de mayor lectura y divulgación dentro de los mencionados niveles educativos: “...Por medio del terrorismo estatal se buscó generalizar el miedo entre la población. La amenaza y el uso permanente de la fuerza alcanzó a toda la sociedad: obreros, estudiantes, empresarios; jóvenes, adolescentes, ancianos, bebes y niños; deportistas, intelectuales y discapacitados.
Todos se transformaron en posibles víctimas...”
“...La dictadura, a la que los militares denominaron ‘Proceso de Reorganización Nacional’, desató sobre la población una brutal y sistemática represión, de una magnitud nunca antes vista en el país. El gobierno era ejercido por una Junta de militares (constituida por un miembro de cada una de las Fuerzas: Ejército, Armada y Aviación) que llegó a establecer la pena de muerte, que nunca aplicó oficialmente, sino de forma clandestina. La represión incluyó el secuestro, la organización de sitios clandestinos de detención y la desaparición y el asesinato de 20.000 a 30.000 personas.
En algunos casos, el silencio de muchos de los sectores de la población, respondía al sistema de terror aplicado desde el poder; en otros casos, las desapariciones y la violencia estatal eran justificadas con la frase: ‘por algo será’, indiferente a los derechos y a la dignidad humana. No obstante, un grupo de madres, y demás familiares de desaparecidos y de presos políticos levantó su voz para denunciar, tanto en el país como en el extranjero, los crímenes de la dictadura...”.
“...Las Madres de Plaza de Mayo con su lucha contra el terrorismo estatal y por la aparición con vida de los detenidos desaparecidos, constituyeron la máxima expresión de la defensa de los derechos humanos, en el período más oscuro de la historia argentina...”.
Uno de los aspectos llamativos, es la parte de ‘trabajos prácticos’, para que el alumno afiance sus conocimientos. Dentro de la actividad se pide al estudiante que ‘busque información sobre la historia del rock en Argentina y explique la afirmación que se resalta en el texto transcripto completo, a continuación: “Rock y dictadura: Para los militares ser joven era equivalente a ser sospechoso, estar en ‘cosas raras’, ser un potencial subversivo. El rock, es un movimiento cultural que cuestiona la sociedad de los adultos, su hipocresía, el autoritarismo, la violencia, la represión y la superficialidad, al mismo tiempo que defiende la libertad, la creación, la fantasía, la lucha por construir un mundo mejor.
De este modo, los recitales de rock fueron las principales formas de expresión de los jóvenes durante la dictadura. En los recitales se concentraban miles de jóvenes, en una época donde era imposible juntarse a compartir con otros debido a la instalación del estado de sitio y la permanente represión policial. En los años 80 en los recitales comenzó a exteriorizarse el repudio a la dictadura, mediante estribillos o a través de las letras de canciones, una de ellas decía: ‘Los sepultureros trabajaron mal / los profanadores se olvidaron que la carne se entierra / y no produce, pero hay ramificaciones que están / vivas y es peor, están alertas. Brindo por eso, canto por eso. / Los cementerios de esta ciudad se iluminarán de infiernos para vengar las almas en cuestión y llegarán trocitos de primavera... Madres que le lloran a una tierra gris, hijos que se entrenan para no morir’. (Tiempos difíciles, Fito Páez). De este modo, en el contexto de la dictadura militar, el rock sirvió a amplios sectores de la juventud como forma de resistencia, y participación, en una sociedad autoritaria y cerrada”.
En el trabajo práctico también se propone: “Lee, en ‘Fuentes históricas’, el fragmento de la carta que el escritor Rodolfo Walsh dirigió a la Junta Militar el 24 de marzo de 1977, ¿cuáles fueron sus reflexiones al cumplirse un año del golpe de estado?...”. (1)
“...Incluso se ordenó suprimir el grado militar del capitán Piluso (el personaje interpretado por Alberto Olmedo). Como sucedió durante la dictadura de Onganía, y por semejantes motivos, los militares intentaban controlar a la sociedad y a sus miembros aun en actitudes y prácticas que eran francamente inofensivas, como la vestimenta de los estudiantes secundarios y de los jóvenes en general...”.
“...Todas estas acciones se realizaban al margen de cualquier norma legal, incluidas las que la propia dictadura había establecido, fundadas a su vez en un arbitrario e ilegítimo poder de facto...”. (2)
Prólogo: “Los historiadores de este siglo deberán analizar, muy objetivamente, el largo, difícil y repetido camino hacia dónde se deslizó el poder político en la Argentina...”.
“...A esa historia nos vamos a referir; a los largos años de humillación, violencia, terror, y a la nueva democracia a partir de 1983...”.
“... ¿Cinismo? ¿Crueldad descarnada? ¿Confianza en la impunidad histórica? Varias pueden ser las respuestas. Lo cierto es que las FF. AA. se atrincheraban en la unidad monolítica de la lucha represiva, escudados en un ‘pacto de sangre’ entre camaradas de armas que garantizaba el silencio y el encubrimiento de los sucesos...” (3)
“...En el marco de las sucesivas pérdidas de personal y restricciones intelectuales, ideológicas y económicas, la educación fue perdiendo adecuación a la realidad en contenidos y metodología. El único hábito intelectual permitido fue la memorización, el que resultaba aburrido y carente de sentido; los chicos eludían el estudio, para lo cual utilizaron toda la inventiva que no podían canalizar de otra manera. Se instaló el facilismo como hábito...”.
“...El saldo resultante fue: contenidos alejados de la realidad, chicos desmotivados y educadores sin incentivo, descreídos y desactualizados...” (4)
Además de la bibliografía de uso cotidiano que se ha precisado,
algunas escuelas argentinas reciben para profundizar el antedicho material de lectura, el enviado por la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Entre los que se encuentran: ‘Agresiones a la prensa 1991-1994’, de Ariel Delgado, editado por la Asociación Madres de Plaza de Mayo; ‘Desaparecidos: efectos psicológicos de la represión’, de Kordon-Edelman, editado por Sudamericana-Planeta; ‘Liliana ¿dónde estás?’, de Pablo Pizá, editado por Rafael Cedeno editor; ‘Juventud e identidad’; colección: ‘20 años de lucha’, de Abuelas de Plaza de Mayo, por Espacio Editorial; ‘Hebe: la otra mujer’, de Gabriel Bauducco, ediciones de La Urraca; ‘Como los Nazis, como en Vietnam’, de Alipio Paoletti, editado por la Asociación Madres de Plaza de Mayo; ‘Historia de las Madres de Plaza de Mayo’; colección: ‘20 años de lucha’, editado por la asociación homónima; ‘Nuestros hijos’, de Asociación Madres de Plaza de Mayo, editorial Contrapunto; ‘Massera: el genocida’, de Asociación Madres de Plaza de Mayo, editado por La Página S. A. El prólogo de este libro titulado: ‘El verdugo mayor de nuestra historia’ está a cargo de Osvaldo Bayer, quien es además autor del prólogo del Libro ‘Operación Masacre’, escrito por el literato Rodolfo Walsh y publicado por Editorial Planeta, colección: ‘Espejo de la Argentina’ (1994); en él señala entre otras apreciaciones: “...Buchner era un comunista precoz, Walsh un revolucionario latinoamericano consecuente y sin prisa...”.
“...Cuando uno lee ‘Operación Masacre’ puede entender muy bien el porqué de la reacción de la juventud en los años sesenta y setenta. Ahí está la raíz de la violencia...”.
En la contratapa del libro, que se publicó por primera vez en 1957, se indica: “...Operación Masacre...impide el ocultamiento de la verdad y ofrece al futuro un invalorable ejemplo de cómo llevar la investigación y la denuncia periodística a las cimas más altas de la literatura...”
Además, en cuanto al libro referido al ex almirante Massera, en el correr de sus páginas, se indica: “... Fue aprendiendo una de las lecciones más importantes en la formación militar: quien más castiga, más poder puede lograr...”.
“Para los militares de la época, todos los opositores políticos eran comunistas. Todos los movimientos de resistencia a la dictadura o al peronismo eran subversivos. Y sus simpatizantes. Y los simpatizantes de los simpatizantes...”.
El libro ‘Massera: el genocida’, como se mencionara, es editado por ‘La Página S. A.’, la misma editorial que habitualmente edita el diario ‘Página/12’, con domicilio legal en Av. Belgrano 673 de Capital Federal.
Casualmente en la página 89 del precisado libro se transcribe del antes citado medio gráfico un pequeño artículo titulado ‘Rehenes del Tigre Acosta" escrito por el renombrado periodista Miguel Bonasso en febrero de 1998: ‘La historia no fue contada hasta ahora. Sólo la murmuraban en voz baja algunos antiguos montoneros...”.
Se incluye el testimonio de la periodista (Telenoche Investiga, Canal 13) Miriam Lewin: “Fui secuestrada el 17 de mayo de 1977 aproximadamente a las 5.30 p.m. en la intersección de las avenidas del Trabajo y General Paz, frente a la planta de Jabón Federal, en la parada del colectivo 28, hacia Liniers. Cuando me disponía a subir al colectivo, sentí un grito a mis espaldas: ¡Policía...!, y unos brazos que me sujetaban desde atrás, inmovilizándome...”.
“...Al ver la imposibilidad de escapar, me llevé a la boca una cápsula de cianuro que llevaba en el bolsillo de mi abrigo, con la intención de suicidarme y así evitar entregar información si flaqueaba en la tortura...”.
En la contratapa del libro se aprecia un texto que lleva la firma de Hebe de Bonafini titulado paradójicamente: ‘Las Madres de Plaza de Mayo rechazamos la venganza personal’. Entre otros conceptos, dice: “...Nos debemos diferenciar de los asesinos en todo, debemos perseguirlos siempre hasta el día de su muerte, si es que antes no logramos ponerlos en prisión...” “...Si los matáramos, algunos intentarán convertirlos en héroes y levantarles monumentos. No debemos ensuciar nuestras almas con su inmunda sangre. Nuestras manos deben servir para seguir construyendo el camino de la revolución...”.
El segundo de los ejemplares que se toma como ejemplo, es el anteriormente mencionado ‘Nuestros Hijos’, de Asociación Madres de Plaza de Mayo, editorial Contrapunto. El prólogo realizado por la Asociación homónima, indica: “... Al comienzo del horror, unos fueron indiferentes, otros sencillamente no podían imaginar que seres humanos fueran capaces de tal perversión, como la que fuimos conociendo a lo largo de la inquisición militar...”.
“Sueños y esperanzas frustradas que nos fueron dejando un saldo concreto y real: el convencimiento de que la perversidad llega a su más alto nivel cuando se lo prepara minuciosamente para la destrucción...”.
“...Han transcurrido 10 larguísimos años en los que hemos cimentado una sólida base ética, enalteciendo la prioridad del respeto a la vida como fundamento de una convivencia humana...”.
“Azucena Villaflor de Devicenti...”, “...Por su fuerza, decisión y coraje fue secuestrada el...”.
Otro de los niveles educativos que merece particular atención por la ideologización abierta y encubierta, es el superior. En los institutos de formación terciaria, preferentemente los relacionados con las Ciencias Sociales en materias introductorias al estudio superior como Antropología Social o Sociología se utilizan para el aprendizaje y análisis, artículos periodísticos de actualidad. Algunos de ellos con informes e investigaciones del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales).
Para conocer cómo se instruye y qué se sabe de algunos acontecimientos de la historia reciente, TIEMPO MILITAR recorrió tres importantes Universidades nacionales. En las Universidades de Buenos Aires (Facultad de Ciencias Económicas), y de Lomas de Zamora (Facultad de Ciencias Sociales), realizamos al azar, las siguientes preguntas:
1) ¿Qué sabe usted del último gobierno militar?
(U.B.A) -Carolina..., estudiante de 3º. Año de Administración, 26 años de edad: “Que terminó con la Guerra de Malvinas; que fue un desastre y que espero que nunca más se repita”.
Florencia..., estudiante de 3º Año de Actuario en Economía: “Fueron bastantes años, bastante problemático para el país. Consecuencia: desaparecidos, muertes sin justa causa, obviamente...”.
-Georgina..., estudiante de 2º Año de Economía, 18 años de edad: “Sé que tuvieron medidas bastante proteccionistas, pero que a nivel social fue un caos. No viví la época, pero sé que hubo mucha violencia”.
(U.N.L.Z) -Luján..., estudiante de 1º Año de la Licenciatura en Relaciones Públicas: “Muy poco, sé que fue un desastre”.
-Carolina..., estudiante 1º Año de la Tecnicatura en Minoridad y Familia: “Una porquería, totalmente en contra”.
-Cecilia..., estudiante de la Tecnicatura en Minoridad y Familia: “No me gustó, no estuve de acuerdo en muchas cosas que hicieron, creo que se les pasó la mano".
-Nadia...: “Mucho no sé; pero sé que fue duro vivir esa época y que hay muchas cosas que solucionar todavía. Y gente que se lava las manos y sigue apostando todavía a eso. Porque hay mucha gente que hoy por hoy quiere que vuelva ese gobierno”.
2) ¿Qué opina de los militares argentinos?
(U.B.A) –Carolina... “Que ojalá actuaran mejor”.
-Florencia... “Lo doy por respondido con mi anterior respuesta”.
-Georgina... “Y en relación a los militares tengo un poco de fobia, pánico y todo lo relacionado con eso; bastante rechazo”.
-Luján... “No estoy para nada de acuerdo. No me los trago. No me los banco”.
-Carolina... “Que últimamente gracias a Dios no tienen tanta fuerza y que estoy totalmente en contra”.
-Cecilia... “No sé, no tengo una opinión”.
-Nadia... “Desastre, mal, muy mal”.
3) Con respecto a las dos preguntas que se le han formulado, sus respuestas se basaron en: a) haberlo vivido; b) se lo contó su familia; c) se lo transmitieron en la escuela o en la facultad.
(U.B.A) -Carolina... “Viví un poquito, me lo contaron otras partes. Y en la facultad me dijeron cosas. También lo leí en la materia Introducción al Conocimiento de Sociedad y Estado; y fueron un desastre, o sea mal”.
-Florencia... “Me fue transmitido por padres y por el colegio”.
-Georgina... “Un poco de todo, mi familia no tanto. Sí, en la escuela puede ser. Yo soy egresada del Buenos Aires, así que más o menos un poco de historia...”.
(U.N.L.Z) -Luján... “Me lo contó mi familia, un poco de todo. Vivirlo, gracias a Dios, no lo viví”.
-Carolina... “Un poco de todo, no tanto lo viví porque tengo 24 años recién. Bueno, pero en base a todo lo que me han dicho, en particular en materias de la facultad, como Historia y Sociología”.
-Cecilia... “Porque me lo contaron, porque me lo transmitieron en la escuela y en la facultad. Cursé en una escuela que dependía de una facultad y era mucho más amplio”.
-Nadia... “De todo un poco; un poco me lo contaron; un poco lo que vi y lo que me dijeron en la escuela. Supongo que esa época fue muy dura vivirla”
TIEMPO MILITAR, también visitó la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata. Al traspasar la puerta de entrada pueden distinguirse, propiciados por el Centro de Estudiantes “La
Walsh”, distintos afiches y murales con leyendas que incentivan al odio castrense. Esta misma temática, propiciados también por los centros estudiantiles se repite en las Facultades de las dos Universidades que antes se mencionaran. De igual forma y sin excepción en todas hay carteles que homenajean al periodista Rodolfo Walsh. Tal es así que la citada Universidad Platense, promociona desde el convocante Centro de Estudiantes “la entrega del Premio Rodolfo Walsh como mérito a la labor periodística, distinción que se otorga anualmente, y con la que fueron favorecidos reconocidos periodistas de la gráfica, la radio y la televisión argentina, como Miguel Bonasso, Juan Gelman, Horacio Verbitsky, Telenoche Investiga, Ariel Delgado, Jorge Lanata y María Seoane (editora del suplementos Zona del diario Clarín y por el libro El Dictador, referido a Jorge R. Videla) entre otros. El premio consiste en una estatuilla, en la que se representa la tapa de su libro ‘Operación Masacre’. La ceremonia este año se realizó el 8 de abril en el Centro Cultural que lleva el nombre Islas Malvinas. Según consigna la Guía Práctica de la ciudad de las diagonales: ‘es un espacio muy utilizado en la vida social Platense. Paradójicamente, se ha montado sobre la antigua estructura del casino de oficiales del Regimiento 7 “Coronel Conde”.
En él, se desarrollan espectáculos al aire libre y eventos, tales como exposiciones, congresos y conferencias, contando como espacios físicos, tres salas de exposiciones, un microcine y un auditorio. En el pasado mes de marzo, tal cual lo consignaban una gran cantidad de afiches pegados en las calles céntricas de la Capital Bonaerense, se realizó también en ese centro cultural la presentación de un libro; entre los disertantes o panelistas se promocionaba a Estela de Carlotto, y Guillermo Martínez Agüero, como se señalaba en la propaganda ‘
ex fundador de Montoneros’. El mencionado centro de estudiantes ‘La Walsh’ auspició una charla debate el 1º de mayo en el Instituto Cultural Francés, delegación La Plata, a cargo del varias veces citado prologuista y periodista Osvaldo Bayer. Este es uno de los estudiosos que frecuenta el Centro de Investigación y Documentación de la Cultura de Izquierda de la Argentina (CEDENCI) sito en Sarmiento al 3400 de la Capital.
El museo reúne lo que se ha producido desde el anarquismo de antes del siglo XIX hasta la nueva izquierda de la década del 70. La Universidad de Harvard subsidió al CEDINCI con 10.000 dólares para preservar archivos en riesgo en el año 1999 en tanto que en el 2000, un convenio con la Universidad de Nueva York, permitió digitalizar colecciones de revistas y en el 2001 ganó un subsidio de la Fundación Antorchas para microfilmar documentos. De igual forma, en el ingreso a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Lomas de Zamora, se promocionaba una charla debate que se efectuó el viernes 19 de abril en un centro cultural Lomense, a cargo del periodista Miguel Bonasso.
Los centros de estudiantes también pueden observarse en algunas escuelas secundarias, actuando en creciente imitación de los universitarios.
El libro ‘Operación Masacre’, de Walsh, es considerado el manual de consulta de los estudiantes de carreras relativas a las Ciencias de la Comunicación, y de indispensable lectura para poder ingresar a las instituciones formadoras de profesionales de la palabra o la escritura.
En una carta publicada por “TIEMPO MILITAR” en la edición 131, sección ‘lectores’, titulada ‘El parque de la hipocresía’, el general (R) Oscar Enrique Guerrero, expresó: “... En la nómina de desaparecidos, seguramente se incluirán, muchos de aquéllos cuya identidad fue reconocida públicamente como autores de hechos de violencia, sobre los cuales mencionaré...” “...El segundo hecho terrorista consistió en la entrega que hizo el literato Rodolfo Walsh, de un poderoso explosivo al ex agente de la Policía Federal José María Salgado, que fue colocado en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal. Su estallido provocó la muerte de 21 personas, e hirió y quemó gravemente a otras 66...”.
En el centro neurálgico de la Ciudad de Buenos Aires, Hipólito Yrigoyen
1584, funciona la sede de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo. Durante el ciclo lectivo 2002, dicta las carreras de Derechos Humanos, Psicología Social, Psicodrama, Investigación Periodística, Economía Política, Historia, Filosofía, Cooperativismo, Educación Popular, Promotor Teatral, Teatro, Cine Documental, Diseño Gráfico, Fotografía. Entre los seminarios programados para el mes de marzo, se encontraba el ciclo denominado “Protagonistas históricos”, en el que se abordó vida, obra y pensamiento de Karl Marx, Ernesto Guevara y Vicente Van Gogh. -Según reza el aviso publicitario destacado del diario Página/12 (27/02/02, pág.12)-, el que en el comienzo indica que la Universidad tiene como rectora a Hebe de Bonafini y director Académico a Vicente Zito Lima. En algunas cátedras de la materia Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado (asignatura del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires), en los apuntes que prepara el cuerpo docente, se toma como referencia para el estudio y comprensión de la misma, entrevistas periodísticas del matutino: “Página/12”
“TIEMPO MILITAR”, ingresó al sitio en la Web de la Universidad
de las Madres de Plaza de Mayo. La institución educativa se define como “Universidad de Lucha y Resistencia”, se hace mención a un seminario denominado “Rodolfo Walsh: ayer...”.
En uno de los lugares de la página se transcriben dichos de los alumnos, entre otros se indica: “Deseo conocer herramientas políticas, económicas, sociales que permitan aportar en las luchas de mis pueblos, por el respeto a los derechos del pueblo... organizarme y seguir luchando por la libertad de los presos por razones políticas...”; “...Vengo a darme, a encontrarme con otros...para ser otro”.
Fuentes confiables dijeron a “TIEMPO MILITAR” que la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo se encuentra en proceso evaluatorio para su legalización, el que consta de varias rigurosas etapas. Así y todo la entidad académica promociona la inscripción al ciclo lectivo de sus carreras, cursos y seminarios por medios de difusión masiva, entre ellos como ya se citara ‘Página/12’.
En una carta publicada por “TIEMPO MILITAR” (edición 122, pág. 23), denominada ‘Hipocresía’, el teniente coronel (R) Veterano de Guerra, Emilio Guillermo Nani, expresa entre otros conceptos: “...
Las Madres de Plaza de Mayo condenan supuestos crímenes cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales durante la guerra revolucionaria desatada por las organizaciones terroristas de nuestro país (Ejército Revolucionario del Pueblo, Montoneros, FAR, FAP o más recientemente el Movimiento Todos por la Patria), pero reivindican los cobardes atentados de la ETA en España, los de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas o los de Sendero
Luminoso en Perú”.
Algunos miembros del Partido Justicialista, ante la reacción de los españoles por el apoyo de las Madres de Plaza de Mayo a la ETA, se sintieron obligados a emitir un comunicado condenando su militancia a favor de los terroristas vascos.
Hay españoles que repudian a Hebe Pastor de Bonafini y apoyan a cuanta organización de derechos humanos de los terroristas de la Argentina exista en su prédica de venganza y odio, como las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo o el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).
Las autoridades del Ministerio de Educación, a pesar de las actividades asumidas por Hebe de Bonafini, le permiten desarrollar su Universidad de las Madres de Plaza de Mayo para que puedan ideologizar a los jóvenes que concurren a sus claustros.
Nadie, ni funcionarios, ni políticos, ni fiscales, promovió una causa penal por apología del crimen y la violencia a Hebe Pastor de Bonafini ante sus arengas en colegios del Sur de nuestro país, donde se dirigió a los alumnos como mis queridos guerrilleros, o justificó el asesinato de un guardiacárcel del Penal de Rawson con un lacónico “...y bueno a alguien teníamos que matar” , y sí son veloces a la hora de procesar con cualquier excusa a miembros de las Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales que combatieron al terrorismo en los ’70.
La Abuela de Plaza de Mayo, Matilde Artes, condena con vehemencia los crímenes de la ETA haciendo referencia a los muertos y mutilados que esta organización ha ido dejando en su triste historial, pero jamás se la escuchó condenar los asesinatos cometidos en la Argentina, como por ejemplo el de la hija del almirante Lambruschini o de los soldados Roberto Tadeo Taddia, y Herminio Luna.
Los integrantes de las organizaciones Abuelas de Plaza de Mayo, o de las Madres de Plaza de Mayo, por un lado condenan los crímenes de la organización vasca y la actitud de Hebe Pastor de Bonafini ante ellos, y por el otro reivindican lo de sus hijos.
Ernesto Sábato, que como presidente de una organización llamada
CONADEP, ha elaborado un documento comprobadamente falaz en el que se condenan las acciones de las Fuerzas Armadas Argentinas desarrolladas contra organizaciones terroristas de nuestro país, en cumplimiento de órdenes emanadas de los Poderes del Estado, adhiere al repudio a la ETA diciendo que ‘el sufrimiento y la desolación que tan reiteradamente ha albergado el alma de nuestro pueblo nos ha enseñado que el crimen y el terrorismo jamás podrán recuperar una humanidad en crisis...” .
En virtud de estos conceptos, es considerable señalar un dato bibliográfico en relación al libro ‘Nunca Mas’ (Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas: CONADEP);
material que es utilizado para consulta y análisis por los 3 niveles educativos.
El ejemplar salió a la calle por primera vez en 1984, publicado por la Editorial de la Universidad de Buenos Aires (EUDEBA). La última reimpresión se llevó a cabo en julio de 2001. Esta obra se tradujo a 64 idiomas entre ellos: francés, inglés y portugués.
Finalmente, como conclusión, cabe resaltar que lejos de la ‘politización’ y la ‘ideologización’, que actúan en desmedro de la buena educación, se encuentra la esencial función de la escuela o la universidad: lograr que la persona adquiera amplios conocimientos que le permitan alcanzar la máxima eficiencia en su desempeño profesional; desde una formación que privilegie el espíritu crítico y realista sin graves omisiones.
Referencias:
1) “Pensar la historia”, capítulo “Voces y silencios en América Latina”. Noglia/Sislián/Alabart, editorial Plus Ultra (3º Ciclo de la Educación
General Básica).
2) “Historia de la Argentina Contemporánea”. Privitellio/ Luchilo, editorial Santillana (Nivel Polimodal de la Educación Media).
3) “30 Años de Historia Política Argentina 1965/1995”, dirección editorial: Rubén Macchi, ‘R.R. Ediciones S.R.L.’.
4) “La Argentina: una historia para pensar 1776/1996”. Cristina Rins,
María Felisa Winter, editorial Kapelusz (Nivel Secundario).
5) Clarín 27/1/02
Leandro Gasco
Publicada en el Periódico TIEMPO MILITAR, (Edición 140), del 4 de Junio de 2002
fuente: pyd